La jubilación que te mereces
Un tema muy candente y sin solución a día de hoy
Si de algo se ha hablado durante estos meses pasados es de la Covid-19. Pero otros temas muy candentes han estado de actualidad en España, algunos de ellos transversales por uno u otro motivo, entre ellos:
- La monarquía
- La sanidad pública
- La subida del precio del oro
- El papel de los medios de comunicación durante la pandemia
- Las pensiones y el cuidado de nuestros mayores
Y es este último punto el que quizá refleje más, la decadencia de nuestra sociedad. Es obvio que la pandemia ha demostrado que la sanidad pública gratuita y universal es un factor que, blindado y con los recursos necesarios, puede ser clave para el mantenimiento del estado de bienestar en España. Pero si durante ese difícil ejercicio de autoprotección, olvidamos a nuestros mayores ¿de qué servirá tanto sufrimiento?
Nos debemos a ellos
Que nos debemos a nuestros mayores es algo de lógica pura. Sin sus sacrificios y su capacidad de lucha, no tendríamos nada. Ellos pelearon las leyes que nos protegen y los derechos que nos asisten. Qué menos que protegerles en un momento tan delicado como el que están/ estamos viviendo. Porque sin su presencia y sin su ayuda, nuestra sociedad estará incompleta, habremos fracasado como humanidad. En primer lugar, debemos cumplir a rajatabla las condiciones de seguridad frente a la difusión del virus. Y por otro lado, blindemos las pensiones. No es solo un tema económico, pero también…
No se trata del dinero
Se trata de que hay ingresos de sobra en el estado para poder blindar y asegurar las pensiones de todas las generaciones venideras. Y para inyectar miles de millones en investigación para sanidad, también. Quien niegue eso es porque tiene algún interés que se desvía del interés de la gran mayoría.
Sí, claro que hay dinero en España, de sobra. Solo que muchas veces ese diero está en las carteras equivocadas o en gastos superfluos que no benefician al bien común ni al interés general, sino a los intereses de unos pocos y pequeños grupos de poder. Y en gran medida, se debe a que las grandes fortunas no tributan lo que deberían en función de sus haberes. Es así de sencillo y de aterrador…
No se trata de ayudar ni de hacer caridad. Se trata de hacer justicia. Se trata de devolver a los trabajadores que ya han cumplido una edad, una parte de los impuestos que pagaron, de la plusvalía que crearon y de todos los sectores que mantuvieron con su trabajo, ayudando a que España fuera, aunque fuera muy poco a poco, un país más avanzado y mejor posicionado a nivel mundial. Se trata de valorar el trabajo realizado al servicio de la economía de un país.
Protejamos a nuestros mayores, aunque solo sea por empatía. Al fin y al cabo, todos seremos mayores algún día y necesitaremos que nos protejan.
